Héroes ~Ray Loriga~
Mi hermano perdió una oreja en un accidente de tráfico. Mi hermano perdió su ojera y yo tuve que salir del cuarto para ir a buscarla o para ver por lo menos cómo quedaban las cosas después de eso. Mi hermano se quedó sin oreja y ésa es básicamente toda la historia.
Nunca hubiera salido si no hubiese sido por su oreja. No hay gran cosa que contar. Yo estaba en mi cuarto y mi hermano perdió una oreja. Eso es lo que pasó. Ni más ni menos. A veces me he sentido desnudo y a veces me he sentido como un puzzle en las manos de un imbécil, pero nunca he perdido una oreja. POr eso salí del cuarto.
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Raro verdad ? jejej es un fragmento de un libro que me recomendaron y que esta muy bien. Son historias cortas.
Nunca hubiera salido si no hubiese sido por su oreja. No hay gran cosa que contar. Yo estaba en mi cuarto y mi hermano perdió una oreja. Eso es lo que pasó. Ni más ni menos. A veces me he sentido desnudo y a veces me he sentido como un puzzle en las manos de un imbécil, pero nunca he perdido una oreja. POr eso salí del cuarto.
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Raro verdad ? jejej es un fragmento de un libro que me recomendaron y que esta muy bien. Son historias cortas.
La historia del día de San Valentín comienza en el siglo tercero con un tirano emperador romano y un humilde mártir cristiano. El emperador era Claudio III. El cristiano era Valentino. Claudio había ordenado a todos los cristianos adorar a doce dioses, y había declarado que asociarse con cristianos era un crimen castigado con la pena de muerte. Valentino se había dedicado a los ideales de Cristo y ni siquiera las amenazas de muerte le detenían de practicar sus creencias. Valentino fué arrestado y enviado a prisión. Durante las últimas semanas de su vida, algo impresionante sucedió. El carcelero, habiendo visto que Valentino era un hombre de letras, pidió permiso para traer a su hija, Julia, a recibir lecciones de Valentino. Julia, quien había sido ciega desde su nacimiento, era una joven preciosa y de mente ágil. Valentino le leyó cuentos de la historia romana, le enseñó aritmética y le habló de Dios. Ella vió el mundo a través de los ojos de Valentino, confió en su sabiduría y encontró apoyo en su tranquila fortaleza.
A veces un capricho inoportuno puede poner en peligro nuestra